31.3.07

maxïmo park - our velocity.

Este 5 de abril se lanza oficialmente (porque ya está en la red hace rato) el nuevo disco de mi verdadero amor de verano: maxïmo park. Y aunque me costó que me enganchara tanto como A Certain Trigger, ya estoy bastante a gusto con esta nueva joyita que se llama Our Earthly Pleasures.
El primer single es Our Velocity, que es muy maxïmo park goes eighties, pero que está buenaza. Aquí el video y eso.
enjoy.


"i've got no one to call in the middle of the night anymore, i'm just alone with my thoughts...."

20.3.07

Ben Kweller - Penny on The Train Track.

La verdad es que nunca me ha gustado mucho Ben Kweller, siempre preferí a su mentor Ben Folds. La verdad es que tampoco me gusta mucho este video, pero what the hell, ya me quisiera una abuela (sí, es la abuela-abuela de Kweller) así de entusiasta. Al menos, parece que la vejez no es tan terrible como nos gusta creer.




12.3.07

recuento veraniego.


Hay que asumirlo, Corona (aquella artista noventera de dudosa categoría) no habrá hecho música de calidad, pero cantó una frase que quedó en la memoria de todos y que no deja de ser verdad: the summer is magic. Y que se decepcionen los pocos lectores (que ni fieles son) por citarla a ella, pero bueno, uno a veces tiene que dejar de lado la dignidad y ser un poco honesto. Hoy, aunque hayan 31º en Santiago, está clarisimo que el verano se acabó. Ya estoy levantándome a las 6:20 AM, dispuesto a luchar por un espacio en el metro para llegar a la universidad. Ya paso el día entero encerrado en una sala de clases en pleno centro. Ya cambió la hora. Ya hay que estudiar. Ya me estoy poniendo blanco. Y ya se borra el rastro del verano… Y que mejor manera de evadir la realidad (no olvidemos que todo esto se trata de aquello) que pasar todos esos momentos pegado a mis audífonos que hacen la transición a la vida real un poco más fácil. Tampoco olvidar que esto también se trata de música, así que aquí, más que un recuento de los momentos notables, un resumen de las mejores melodías con las que me (re)encontré este verano.
Enero fue un mes bastante bipolar, saltando desde Damien Rice y El Perro Del Mar hasta CSS, sin dejar de lado al señor Oye que hasta nos ofreció una visita apoteósica que pese a no haber sido el mejor concierto de la vida, si fue la mejor experiencia vivida en un concierto (cosa de recordar los silbidos cuando cantó Remind Me). También con más tiempo tuve el agrado de escuchar entero el disco de Peter Bjorn and John y descubrir que Young Folks era sólo la punta del iceberg, pues Writer’s Block tiene más de un tema con potencial suficiente para ser un himno indie como lo fue la canción de los silbidos y duos (dos componentes que la hacen totalmente irresistble). También el a veces excesivo tiempo libre me dio tiempo para leerme enteras las listas de lo mejor del 2006 y sacar de ahí también unas cuantas cosas buenas. Entre ellos Junior Boys, que con su disco So This Is Goodbye pusieron música eléctrónica sensible como soundtrack a momentos que indeed terminaron siendo despedidas.

Luego, con los 22 y su correspondiente celebración ad portas fue el momento de buscar la música perfecta para menear el trasero el 29 de enero. Y de esa búsqueda surgieron varias bandas que hasta el día de hoy suenan en la casa, el auto y el metro. Cansei de Ser Sexy, aunque un poco sobreestimados, entregaron los mejores hits para bailar bebido. Si bien los pasos improvisados en la terraza nunca serán como los de su vocalista Lovefoxx en el video de Let’s Make Love and Listen To Death From Above (vela aquí), ganas no faltaron. The Rapture resultó ser mucho más que House of Jealous Lovers, el single hit que tuvieron si no me equivoco el 2003, y el disco que me habia dado lata escuchar, Pieces of The People We Love venía mejor que todo lo esperado. Con la cancionaza Get Myself Into It you can’t NOT get into it, y W.A.Y.U.H. te hace gritar, por muy ridículo que parezca, Whoo Alright Yeah Uh Huh!. Tampoco podría dejar de lado a !!! que con su disco Myth Takes y sobre todo con Heart of Hearts no deja a nadie indiferente en el dancefloor.
Lamentablemente este verano hubo sus decepciones musicales también, A Weekend In The City de Bloc Party no le llega ni a los talones al espectacular Silent Alarm, excepto por la canción The Prayer que pese a no tener el power tiene la letra necesaria. Terror al pensar que Bloc Party no se recupere más. Lo mismo sucedió con Carla Bruni que pasó de ser ex super modelo hot, a cantautora francesa de voz áspera y sexy, a cantautora francesa de voz aspera tratando de irrumpir en el mercado anglosajón con un disco que suena como la mala traducción del inolvidable, al menos para mí, Quelqu’un m’a dit. Carla, those dancing days are gone for sure. Por otro lado, el segundo disco de Clap Your Hands Say Yeah, Some Loud Thunder me gustó bastante y me hizo reencantarme con el primero, lo que no deja de ser bueno.
En cuanto a la música nacional, caí en las redes de Compiuters, y como no querer escucharlos durante esos días soleados y de playa, si estos cuatro computadores solo transmiten energía. Amor o Dinero, el mejor homenaje estilo electronico-rap-ochentero a Pimpinela. Y si esa no era la idea, pues así suena igual. También, y aquí viene una de las grandes confesiones: caí por Javiera Mena. Después de un año de negarle todo talento y catalogarla como producto pop de los tiempos modernos, tuve que torcer la mano y asumir que pese a que no canta tan bien (quizás incluso un poco mal) es capaz de hacer música sobre lo que a todos nos pasa: enamorarnos. En Esquemas Juveniles, ella logra ponerle música a los pinchazos, pololeos, desamores y todo lo que tenga que ver con el corazón, y a veces esa honestidad y simpleza, y sobre todo que uno se pueda identificar con las letras, es lo que más se agradece. No por nada hasta mi viejo circula en su auto con una copia de E.J.
Si de placeres culpables se trata, caí también en los encantos de otra chasquilluda, la estilosísima Lily Allen, que pese a tener una actitud teen desafiante, tiene unos hits máximos en su disco Alright Still y un par de baladas ahí medio despechadas que aunque no tengas 15 igual te llegan. No en vano la Rolling Stone la puso en su anual Hot List con el título de Hot Brit Stefani.
El vicio veraniego de last.fm también aportó con unos cuantos grupos trascendetales para estos meses pasados como fueron Van She con Kelly, canción que te agarra y te deja parado en 1985 más rapido que como lo hacía Marty McFly en Volver Al Futuro. The Sunshine Underground también fue una sopresa cibernética, y de hecho su disco Raise The Alarm podría ser vendido en un pack junto a The Rapture. Si de semejanzas se trata, debo decir que para mí The Album Leaf vino a llenar el vacío que The Postal Service (y todo lo que tardan en lanzar otro disco) ha dejado. Always For You, una increíble balada electrónica dice más de lo que yo sería capaz nunca de decir en cinco minutos. Otro dato entregado por una radio, pero esta vez una de las de verdad, fue Fujiya & Miyagi, que pasaron de ser uno de los destacados de Radio Horizonte a uno de los más escuchados en mi iPod. Aunque sean tres británicos y no dos japoneses, no se les puede acusar de publicidad engañosa: basta escuchar una canción de ellos para quedar pegado y no poder parar. Collarbone y Photocopier, canciones con beats pegajosos y pronunciaciones particulares son totalmente adictivas.
Ya acabándose el verano, en esos días que nos vacaciones vacaciones y estás casi haciendo hora para retomar las actividades, una edición argentina de la Rolling Stone tirada en una hosteria en Bariloche me mostró el grupo que quizás es el que más me gustó este verano: Maxïmo Park. De ellos no sé nada salvo que son británicos y que podrían ser los hermanos adolescentes de Bloc Party. Su disco A Certain Trigger es rockersísimo y en vez de cantar sobre Bush, ellos hablan de amores, desamores, rechazos, expectativas y demases, es como rock alternativo con alma emo (lo cual no es tan terrible tomando en cuenta que el horror del emo es que es emo con alma de emo). Canciones como Apply Some Pressure y Going Missing, podrían ser escritas por un quinceañero con no tan buena suerte en el amor, pero es el ritmo y las guitarras las que las hacen perfectas para alguien de 20 e incluso de 30 y tantos con mala suerte en el amor.
Y así se fue el verano. Rápido. Quizás demasiado rápido, pero con buena música de fondo. Hoy se inicia oficialmente la temporada Otoño-Invierno 2007. Así que no duden en hacer recomendaciones para empezarla bien o dejar un mensaje con lo que fue su verano musical.


saludos a los que pasen.
d.

24.2.07

pensamiento melódico nº 1.

pensamiento melódico: vaga idea inspirada por cualquier incidente musical.



Cerati vistiendo una "remera" que diga röckstar es una redundancia. Cerati es EL rockstar sudamericano... Elvis, sacúdete en tu cripta.

26.1.07

'cause summer is not all about partying.

Un poco de nostalgia antes de apagar la luz:
Con ustedes, el señor Damien Rice y una canción notable, Delicate. Aunque la toquen en todos los Starbucks y hasta en Lost, sigue siendo especial. Very special indeed.


19.1.07

había una vez: weezer.


Hace unos cuantos años, antes que la palabra emo se pusiese de moda y que todos los quinceañeros se maquillaran y sufrieran, hubo un grupo rock que cantaba sobre corazones rotos, despecho y distintas vulnerabilidades con una honestidad e ironía que ya se la quisiera cualquiera de estas nuevas bandas de jovenes de pelo alisado y jeans aflautados. A los que ya pasamos la adolescencia (o que creemos haberlo hecho) estas canciones nos dieron una visión de lo que era enamorarse, desenamorarse, obsesionarse y sufrir por cualquiera de las anteriores.
Weezer es una banda originaria de Los Angeles cuyo vocalista (y en verdad gran estrella) es Rivers Cuomo, quizás uno de los primeros nerds con anteojos grandes que tan de moda se han puesto. Lanzaron su primer disco en el 93 (Weezer, aka the Blue Album) y a éste le siguieron Pinkerton, Weezer (The Green Album), Maladroit y Make Believe. Ahora están en un break indefinido, lo que no es excusa para hacerles un pequeño homenaje.
De todos los discos que editaron, el que pasó más desapercibido fue Pinkerton, sin embargo logró transformarse en un disco de culto. Lanzado en 1996 fue elegido como uno de los peores discos del año en la Rolling Stone, sin embargo en el 2004 pasaron a tener 4 de 5 estrellas y pertenecer a uno de los 500 mejores discos de la historia. En este álbum, Cuomo se acompaña de los guitarreos más fuertes que la banda nunca tuvo para cantar desgarradamente sobre todas las cosas que lo atormetan (y como buen antepasado del emo, estas cosas eran muchísimas).

El primer track de Pinkerton es Tired of Sex. Con ese título, uno ya empieza a hacerse una idea de lo que viene. Cuomo, aburrido del sexo, sólo quiere poder hacer el amor. Ni los encuentros con Jen, ni Lynn, ni Katherine pueden suplantar el deseo de conocer el amor. Aunque las guitarras sean pesadas y Cuomo esté casi gritando, el sentimentalismo aflora (de manera bizarra, pero aflora igual).
Un par de pistas más adelante está No Other One, en la que el afligido vocalista prefiere estar con una chica mentirosa, descariñada, drogadicta e infiel, antes que estar solo, pues pese a todo no hay otra como ella. Toda una declaración de amor moderna.

En The Good Life, Cuomo tras darse cuenta que se ha puesto fome con los años, quiere volver a ser el alma de la fiesta y menear el trasero en la pista. Harto de ser el nerd y no tener lo que quiere, quiere volver a las andanzas juveniles tocando guitarra.
Pero, de todos los tracks, mi favorito es Across The Sea. Lo que podría sonar como una balada rock cualquiera, es en verdad Rivers Cuomo desnudando su fetiche máximo: las jovenes niponas. Una carta de una fan japonesa que sabe todo de él transforma al rockstar en un ser indefenso, que quiere su ayuda aunque esté al otro lado del oceano. Así, con una joya de canción (en la que fantasea hasta con el uniforme colegial y los placeres onanistas de la japonesa) le responde la carta: “I’ve got your letter, you’ve got my song”.

Personalmente, después de este gran disco (no voy a hablar de todos los tracks para no latearlos, pero tengan en mente Pink Triangle) creo que Weezer nunca más fue lo mismo. Años después, con un par de hits más masivos como Island In The Sun y Dope Nose ganaron fama pero no calidad. Quizás es que Pinkerton fue demasiado bueno, o que Weezer se puso malo. Vaya a saber uno, pero si en verdad quieren escuchar rock del bueno, sobre jovenes rezagados, atormentados y con deseos de ser parte de la manada, denle una chance y se darán cuenta que el maquillaje actual (literal y figuradamente) sobra.

16.1.07

Prototypes: Danse sur la merde qui passe à la radio.



Hace un rato, mientras navegaba por la página de mac di con el comercial para el nuevo iPod Shuffle y además de llamarme la atención el diseño de este nuevo device y los efectos del aviso, la cancioncita de fondo me quedó dando vuelta. Miré abajo de la ventana de quicktime y me enteré que la música era de un grupo llamado Prototypes y que la canción se llamaba Who’s Gonna Sing. Después encontrar su disco homónimo del 2006 me llevé una grata sorpresa: Prototypes es una banda francesa con una propuesta nada de pretenciosa cuyas canciones pueden ser justamente eso que uno anda buscando para pasar las tardes (y sobretodo noches) de verano.
En una de sus canciones, nos invitan a bailar “la mierda que tocan en la radio”, y al escuchar el disco, es eso mismo lo que uno termina haciendo: bailando música desechable, entretenida e ideal para la temporada estival.




(Ojo, que la vocalista, Bubble Star, hace que sea aún más entretenido el video)




28.12.06

architecture in helsinki: ocho no son multitud





Architecture in Helsinki es una banda australiana, compuesta por nada menos que por 8 personas, que gracias a canciones de generalmente no más de tres minutos transmiten alegría, fuerza y entretención de la manera más simple posible: sonando como niños.
Todo comenzó a fines de los 90’s en una banda escolar liderada por Cameron Bird, el ahora lider de AIH, y sus amigos. No fue sino, tras una serie de encuentros y coincidencias, principalmente en la escuela de artes en que luego estudiaron, que el line up de AIH se completó y sumó 7 personas además de Bird.
Estando ya estos ocho personajes juntos, comenzaron a grabar en una iglesia en Melbourne el que sería su primer álbum: Fingers Crossed (2003). La meta era terminarlo en tan sólo unas semanas, pero debieron dejar en pausa la grabación pues Bird partía de vacaciones a Estados Unidos. Fueron esas mismas vacaciones en las que Bird recibió nuevas influencias y fue capaz de volver a Australia a componer en cosa de días el resto del disco y lo que antes había querido ser un disco folk y dark, pasó a ser lo que es: un disco lleno de alegría y colores. Para lograr esto, los AIH juegan con sus voces y tocan múltiples instrumentos cada uno. Personalmente, es uno de los discos más entretenidos que he escuchado en mi vida y tiene canciones imperdibles como Imaginary Ordinary (con su bellisima frase “imaginary ordinary is you that I belong with”), Spring 2008 (ojalá sonemos así de felices la primavera del 2008), The Owls Go (lejos mi canción preferida del disco, con cantos de niños incluídos) y The Vanishing. En este disco, AIH suenan como un grupo de niños jugando con instrumentos y cantando con alegría… y eso se agradece.
El 2005 AIH vuelve al ataque con In Case We Die, un disco editado por su propio sello que sigue una tónica similar al primero pero con mucho más power. La primera pista del álbum Neverevereverdid parte con campanas y un canto lírico bastante tétrico, sonidos fantasmagóricos y de truenos, pero es solo un engaño, pues terminado todo este radio teatro volvemos a las melodías simples y alegres que caracterizan a la banda. It’s 5! la segunda pista del disco fue un hit en las radios australianas con sus voces aceleradas masculinas, dulces respuestas femeninas y ya clásicos ooh ooh ooh en conjunto. En Do The Whirlwind mezclan sonidos retro, semi caribeños y hasta orientales mientras siguen jugando con sus voces. Y así con el resto de las canciones que componen el álbum, canciones cortas que te dejan con una sensación totalmente agradable y energizante, efectos que hacen la música de AIH completamente adictiva.
Este año, pese a la partida de dos de los miembros, AIH está preparando su nuevo disco para el 2007 y por mientras lanzó un disco llamado We died, They Remixed con remixes principalmente del segundo álbum.
Según ellos, son sólo un grupo de gente influenciada por los últimos 183 años de música pop y por la lejanía de Australia. Ahí discrepo, la originalidad e inocente irreverencia de este grupo, no se puede atribuir a una razón tan simple como la ubicación geográfica, sino a la genialidad de sus miembros

10.11.06

basement jaxx y sus videos.

Desde la primera vez que escuché Rendez-Vous Basement Jaxx ha sido uno de mis grupos favoritos a la hora de menear el trasero. Eso sí, además de disfrutar muchísimo su música, sus videos me parecen increíbles, siempre creando atmósferas bizarras, y ahora último creando historias de amor en distintos contextos étnicos, sociales y etarios siguiendo una onda bien kitsch.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, a mi siempre me ha parecido una frase muy absoluta, pero aquí, sí vale. De regalo, una pequeña selección de los mejores videos de Basement Jaxx.




Remedy (1999).


Red Alert.




Rooty (2001)

Do Your thing.



Romeo.




à la bollywood...


Kish Kash (2003)

Plug it in.



si, es JC Chasez...

Oh my Gosh.



viagra anyone?


Singles (2005)


U don't know me.



God Save The Queen.


Crazy Itch Radio (2006)

Hush boy.



CHICKEN fajitas all right.

Take Me Back To Your House.



Combatiendo el frío en Rusia.

erlend oye y la venganza de los nerds (aka nerd is the new cool)


Desde hace un tiempo que ser geek y ocupar anteojos dejó de ser motivo de burlas y se ha convertido en una tendencia que gana cada vez más y más adeptos. Si hubiese que elegir el líder de esta venganza de los nerds sería el músico noruego Erlend Oye.
Nacido en 1975, oriundo de Bergen (la segunda ciudad más grande de Noruega), este hijo de un siquiatra y una connotada pintora noruega, dio sus primeros pasos en la música en una banda llamada Skog en los ‘90s, pero no fue hasta fines de esa década que se unió a Eirik Glambek Boe para formar el duo Kings Of Convenience. Juntos, estos amigos de la infancia editaron el disco Quiet is The New Loud el 2001.
Apoyados en armonías de voces y guitarreos y pianos, el primer disco de KOC tiene un sonido nostálgico, con contenido íntimo y que de alguna manera remite a sus tierras escandinavas, pero que a veces cae un poco en la monotonía tanto sonora como temáticamente. Para despavilarlo un poco, lanzaron el mismo año Versus un disco exclusivamente de remixes de Quiet Is The New Loud, en el que participaron desde Four Tet hasta Ladytron. Ese mismo año Erlend coqueteó por primera vez con la música electrónica haciendo las voces de dos grandes canciones del disco Melody A.M. (2001) del duo electrónico noruego Röyksopp: Poor Leno y A Higher Place. Este favor era lo mínimo, pues Röyksopp hizo el mejor remix del disco Versus, la imperdible I Don’t Know What I Can Save You From.
Después del tan prolífico 2001, Glambek Boe decidió tomar un respiro de la música para poder terminar sus estudios de sicología, sin embargo Oye aprovechó para lanzarse en un proyecto solista. Así nació Unrest (2003), un disco electrónico, completamente lejano al sonido de Kings Of Convenience, en el cual cada canción estuvo a cargo de un productor distinto y fue grabada en distintas ciudades europeas. Erlend canta de temas tan variados como la perseverancia (Athlete, con su genial coro en francés), encuentros con amores antiguos (Sudden Rush) y lanza, como si nada, una canción con un título que lo dice todo: Every Party Has A Winner And A Loser. Con Unrest, por primera vez un nerd se puso detrás de un computador y de sintetizadores para crear música entretenida, novedosa e irónicamente cool. Después de escucharlo y mover inconscientemente los pies y la cabeza a su ritmo, es indiscutible quien es el ganador de esta fiesta.
El 2004, Kings Of Convenience se reunió para lanzar Riot On An Empty Street. Siguiendo la misma línea que su disco anterior, este álbum es bastante acústico, con mucho instrumento de cuerdas, piano y suaves melodías. Como elementos nuevos hay voces femininas (gracias a Feist, la chica que canta el comercial de Lacoste en que un tipo salta por un muelle) y una canción que además de romper el esquema de todo el disco, es my personal favorite: I’d Rather Dance With You. En ella, KOC dicen sin pudor no tener ganas de pegarse pajas mentales en las fiestas, si no que según ellos hay que simplemente tomar a la chica que quieres y llevarla a bailar. En el también buenísimo video Oye figura de pantalon blanco, polerón adidas rojo y sus enormes anteojos haciendo coreografías que hasta Barney encontraría demasiado ridículas y enseñándoselas a un grupo de jovenes y refinadas bailarinas. Otra canción del disco, que también fue single, es Misread, en cuyo video se veía a los noruegos en un parque en un día de primavera cantando sobre la amistad.
Pero el 2004 el señor Oye no se conformó con lo acústico y lanzó su propio Dj Kicks (la serie Dj kicks son compilaciones de remixes hechas por afamados Dj’s). El nerd se puso detrás de las tornamesas y convidó a todo el mundo a una gran fiesta, con remixes de Phoenix, Röyksopp y por supuesto de él mismo.

Ya en el 2006, Erlend siguió en su fling con la electrónica y colaboró en el disco Mistake Mistake Mistake Mistake de James Figurine (proyecto solista de una de las voces de The Postal Service). Ahí, Oye canta All the Way to China, una canción buena, pero que sigue la muy uniforme línea del disco. Sin embargo, es este año en que Erlend Oye se rebela y agarra la guitarra y deja de lado las melodías suaves para lanzar el disco Dreams junto a otro (sí, otro más) de sus proyectos llamado The Whitest Boy Alive. Lo que partió siendo una trío eléctronico se fue más por el lado pop, dejando de lado tanto la música de máquinas como las suaves guitarras y pianos de Kings Of Convenience. El resultado es un disco excelente, en el que nuestro querido nerd se inmiscuye en una área no explorada antes por él como es el pop/rock. Al parecer el título del disco no es en vano, Erlend suena tan convencido tocando la guitarra que pareciera ser que después de tanta vuelta finalmente cumplió su sueño. De este disco recomiendo sobre todo las canciones Burning, Golden Cage, Done With You y Figures.
Así, paseándose por distintos estilos musicales y logrando hacerlo bien en todos ellos, este chico de anteojos es paradójicamente como un nerd ganador. Así que ya saben, nos vamos acomodando los anteojos y nos lanzamos a la vida, que ya el señor Oye nos abrió el camino.

28.10.06

canción de la semana: fidelity.

Dudo que Regina Spektor sea la nueva Fiona Apple, pero de que esta canción está buena, lo está. Aquí, un pequeño treat hasta que vuelva el tiempo libre y con él un comentario más largo.
saludos.



14.10.06

memorias de la semana: 10 años de fiona apple.

Tenía unos doce años y ya había visto un par de veces en MTV el video de Criminal, y había quedado pegado a la pantalla. Una joven de tan sólo 19 años, de una flacura digna de desorden alimenticio, ojos claros y voz potente, se revolcaba en una alfombra pidiendo disculpas por tratar mal a un hombre.
Pese a que el video había llamado mucho mi atención, no se comparaba a lo que vendría después. Todavía me acuerdo la primera vez que escuché la primera pista de Tidal el primer disco de Fiona Apple. La canción se llama Sleep To Dream, y lo primero que pensé (y que sigo pensando) fue que sonaba como un conjuro. Fiona era una bruja, deseándole lo peor a alguien en algún tipo de rito desconocido, y yo, de cierta manera, a esa edad también le deseaba cosas malas a la gente. Por eso, me fumaba mis primeros cigarros encerrado en el baño escuchando a Fiona, y cosa curiosa, casi 10 años después, de vez en cuando al escuchar esa canción le sigo deseando mal a la gente.
Puedo decir casi seguro que Tidal es el primer disco que me agarró y me rayó. De principio a fin, me parecía (y me sigue pareciendo) una obra maestra con algún tipo de droga adictiva. No sé bien si es la voz de Fiona, la emoción con que canta, el piano o sus letras, pero todas las canciones significaban algo para mí. En algunas me sentía directamente aludido, en otras buscaba a alguien (en mi puberal habitat) que las personificara y en un par simplemente me dejaba llevar por el ritmo (me demoré años en entender The First Taste y ahora es una de mis favoritas…).
Aparentemente no fui yo el único en caer en las redes de Fiona Apple, en un mundo pre internet costaba mantenerse al tanto, pero la crítica norteamericana perdió la cordura con esta joven, de un background completamente disfuncional (en su adolescencia le diagnosticaron trastorno obsesivo compulsivo, fue violada camino a su casa a los 12 años, etc). El 98 este disco se ganó el grammy a la mejor perfomance femenina
de rock y además de seguir disfrutándolo sólo quedaba esperar a una nueva entrega.
El 99 Fiona Apple lanzó When the Pawn… (los tres puntos representan la lista de palabras que faltan y que le dieron al álbum el honor de tener el récord Guiness al título de CD más largo) y me vi nuevamente atrapado por ella. Con más conocimientos músicales y más comprensión del inglés, me parecía que su segundo álbum era un avance músical, una Fiona más vanguardista, pero que seguía bajo la misma premisa: Joven disfuncional y caótica, a veces orgullosa y otras avergonzada de su condición, confesándonos todo. Ahí fue cuando descubrí lo que más me atrae de Fiona Apple, y es que ella es un ser humano común y corriente (bueno, quizás un poco más anormal que el promedio) con una honestidad brutal, sin complicaciones a la hora de analizar sus rarezas y que, como por si fuera poco, tiene un talento musical tan grande como para hacer que todo esto suene armónico.

En When The Pawn Fiona pasa la mayoría del tiempo cantándole a alguien, usando un chivo expiatorio para su errores, disfuncionalidades y locuras: en Limp sigue deseándole mal a alguien y recordando con rabia y en A Mistake afirma sin ningún tipo de pudor “I wanna fuck it up again”. Sin embargo, en Love Ridden nos muestra que también sufre, que no todo es rabia y que a ella, como a todos nosotros, el dejar de querer a alguien es algo terrible.
El 2003, Fiona entregó a ejecutivos de la Sony la versión terminada de Extraordinary Machine, su tercer disco. La gente del sello no encontró que el disco tuviese potencial comercial y supuestamente no vería la luz. Sin embargo, el disco se filtró y apareció en internet, con miles de gente descargándolo y provocando un gran hype. Obivamente, los de Sony lo repensaron y decidieron editar el CD el 2005. Para diferenciarlo de la versión que se había filtrado, Apple contactó a Mike Elizondo (productor de conocidos artistas de Hip Hop como Dr. Dre) y juntos retrabajaron el material original, y de las doce canciones del disco editado, sólo dos se mantuvieron iguales a las originales, nueve fueron reelaboradas y una nueva fue agregada. Con toda la controversia que la prensa y los propios fans de Apple se habían encargado de generar, el disco debutó en el lugar nº 7 del Billboard.
Personalmente creo que la gran novedad que tiene este álbum, pese a que Fiona sigue cantando sobre penas y rabias, está reflejada no sólo en las innovaciones musicales, si no que en nueva parada de ella frente al mundo, sob
re todo en la última canción, Waltz (Better Than Fine). Aquí, Fiona Apple se declara tranquila, que está más que bien con o sin las cosas que podría llegar a querer y creo que es la primera – si no la única canción – en que suena relajada y conforme.
Ahora que ya han pasado casi 10 años desde que me encerraba a fumar en el baño, yo también estoy aprendiendo a ver el lado positivo de las cosas,
a conformarme con lo que tengo y de a poco sacar las fuerzas para estar más que bien. Han sido 10 años intensos, con altos y bajos pero que ahora están mejor que nunca y curiosamente, Fiona sigue aquí para acompañarme en el proceso.







5.10.06

artista de la semana: camille.


Camille Dalmais es una excéntrica parisina de 28 años que lleva ya dos años siendo una de las artistas más vendidas en su país natal y que poco a poco expande su éxito por Europa y el mundo.
Su primer disco (Le Sac des Filles – 2002) fue entregado como tésis al terminar su carrera de ciencias políticas y luego al ser editado, llamó la atención de los franceses Marc Collin et Olivier Libaux quienes la enrolaron para cantar en Nouvelle Vague, un colectivo jazz que toma canciones punks de los ochenta para que francesas con marcados acentos las canten. Después del suceso alcanzado con la gira europa de Nouvelle Vague, Camille lanzó un segundo disco (Le Fil – 2005), el cual deja en evidencia todo su talento y excentricidad.
Le fil comienza con una nota si, que se sostiene a lo largo de todo el álbum. Esta nota tocada por ella misma es el hilo conductor del CD (he ahí el juego de palabras con fil, hilo en francés) y nos guía por las 18 pistas que componen el disco (incluídos los 31 minutos que dura la última pista). Camille insipira fuerte antes de tocar el si, y ese aire lo va a necesitar bastante porque hay que agregar que la mayoría de las bases de las canciones de Le Fil es Camille haciendo de human beatbox.
A lo largo de Le Fil, Camille grita, canta e incluso hace arcadas, todo para mostrarnos su inusual mundo interno, pues es ella la verdadera heroína de esta historia. Primero Camille se bautiza como la joven mujer de cabellos blancos (La jeune fille aux chéveux blancs) que desea dejar atrás lo que ha vivido, amenaza con que ya ha pasado suficiente tiempo sentada escribiendo y que es hora de salir al mundo (Assise), exige que la llamen por su verdadero nombre/identidad (en la fenomenal trilogía Janine I, II, III) y pide que el amor la deje para poder vivir en paz (Pourque l’amour me quitte, canción que en el booklet Camille cuenta que la escribió internada en un hospital). Pero finalmente Camille encuentra la luz (Lumière) y corta su si. Claramente nuestra heroína viene de un mundo complejo, pero aparentemente puede vencerlo.
Este año Camille lanzó Live Au Trianon un disco en vivo en el cual su excentricidad queda en evidencia (en Vous camille canta Humpty Dumpty con acentro británico y como ópera, para luego terminar eructando), pero personalmente creo que el talento aquí es un poco más discutible. Si Le Fil deslumbraba por sus mezclas de música, beatbox y cantos a veces desafinados, Live hace que su proyecto ambicioso de ser omnipresente en sus canciones suene un poco caótico. Ya no hay un hilo conductor que lo haga un disco conceptual, ni máquinas a las que le sean más fáciles mezclar el freestyle de Camille jugando al beatbox con su voz pretendiendo ser cantante lírica. Lo que parte muy bien en las primeras canciones (La jeune fille aux chéveux blancs, Assise) termina como un disco que yo creo se agradece más si uno hubiese estado presente en el Trianon. En todo caso Camille en vivo se la juega por dar un espectáculo alucinante y aunque pierda la calidad que tiene en estudio, a juzgar por los gritos del público, Camille pone en escena un gran show.


27.9.06

artista de la semana: sufjan stevens


Sufjan Stevens, es un tipo que siempre quiso ser escritor. Pero que en algún momento mientras estudiaba creative writing en Nueva York, empezó a ponerle melodía a sus escritos y pasó a ser el músico nuevo favorito de la escena independiente norteamericana. Tanto como su música, su personalidad da mucho que hablar: es un reconocido christian (algo así como un protestante muy religioso) que escribió un álbum entero sobre su fe (Seven Swans – 2004) del cual se especula mucho sobre su sexualidad (hay sitios web enteros dedicados a la discusión si Stevens es o no gay) y que se viste de cheerleader junto a su banda entera para las presentaciones en vivo.
Personalmente creo que el hecho que más demuestra su excéntrica personalidad es el ambicioso proyecto que empezó a realizar mientras vivía en Nueva York y componía canciones sobre Michigan, el estado que recién había dejado atrás: Componer y editar un disco por cada uno de los 50 (sí, 50) estados de EEUU.
El álbum dedicado a Michigan (Greetings from Michigan: The Great Lake State - 2003) fue el primero en ser editado y se convirtió en un disco de culto para el público más indie. Pero no fue sino hasta que Illinois (Come on! Feel The Illinoise – 2005), el segundo álbum de la serie, que Sufjan Stevens saltó a la fama y fue alabado por el público y la crítica: el disco figuró en todas las listas de los mejores cd’s del año 2005 (desde la de la Rolling Stone hasta la de los usuarios de amazon).
En Illinois, él busca retratar en 22 canciones (algunas de ellas instrumentales) el espíruto e historia del estado. Stevens abarca temas tan disímiles como uno de los asesinos en serie más temibles de la historia de Illinois (John Wayne Gacy Jr.), la muerte de una amiga debido a un cáncer óseo (Casimir Pulasky Day), madrastras (Decatur, Or, Round of Applause for Your Stepmother!), y él mismo y sus errores (Chicago), tomando cada vez los roles más apropiados para narrar cada historia. La instrumentalización por su parte oscila entre canciones que suenan como si una orquesta entera lo acompañara (con instrumentos de viento, cuerdas pianos y demases) y otras en que es sólo voz y guitarra. Ahí esta, creo yo, la principal gracia de Sufjan Stevens, usar su talento como escritor combinado junto a su talento musical, para entregar canciones que logran armar un disco excelente que alcanza indiscutiblemente su meta: una descripción de la faceta más íntima del estado y de él mismo.
No conforme con el resultado del disco, este año Stevens lanzó , The Avalanche: Outtakes and Extras, un disco con el material que le sobró de Illinois y, como si fuera poco, para esta navidad promete un set de 5 cd’s con canciones navideñas, cada uno grabado en diciembre de 5 años distintos, en una constante busqueda de él por acercarse al rito cristiano. Al parecer, la creatividad de Sufjan Stevens tiene para rato y por mientras nosotros no podemos (ni debemos, creo yo) hacer nada más que disfrutar y apreciar cada una de sus constantes entregas.